La facultad creadora del hombre se inspira en la grandeza de Dios.


La magnificencia de La Audición en el Arte Pictórico, Musiquismo, es un mundo de razonamientos basado en las leyes naturales.

El Musiquismo es la ciencia y el arte de interpretar la audición y la visualidad en el lienzo de forma armoniosa y ordenada, reflejando la unidad del universo, dando la conexión recíproca que mantiene el equilibrio.

En el mundo tenemos forma, color, sonidos coordinados etc.… estos elementos se interpretan gráficamente por separado; la parte visual por un lado, la auditiva por otro; con el Musiquismo los sentimientos vibratorios, la forma y el color podrán expresarse armoniosamente conjuntados tal y como en la naturaleza están concebidos.

La naturaleza nos comunica su idioma de lenguaje universal a través de sus emociones vibratorias: -los sonidos- estos fueron interpretados gráficamente mediante un sistema de signos también de lenguaje universal, la música.

Naturaleza y emociones vibratorias = arte de combinar los sonidos.

Arte de combinar los sonidos = Música.

No hay emoción más bella que ver y oír a la gran compositora la naturaleza, que improvisa incesantemente con sus magistrales cantantes, coros y orquestas; como las gratas melodías de las aves del paraíso, el cascabeleo impulsivo de las hojas en los árboles, la tremolina de los vientos en sus correrías celestiales, las hondas sonoras de los anchos mares, el estruendo de la tormenta en el rigor del invierno, y así, indefinidamente; todos estos innatos y expertos de la musicología, la belleza visual y el equilibrio, nos invitan persistentes al dictado audiovisual.

El proceder de lo hasta ahora conocido en pintura me entusiasmaba, pero al dibujar un delicado ruiseñor de estilosa figura y bellos colores salpicantes, no obedecía a la ley natural arrebatarle uno de sus tan preciados derechos, el melodioso canto, pues éste, lo aislaba en un papel pautado apartándose de toda lógica funcional, quedando su ejecución fría e inacabada.

Al presentárseme este esquema tan desconcertante, volví a reproducir al ruiseñor, sin otro de sus tan valiosos elementos, los bellos colores salpicantes, excluyéndolos de su estilosa figura, viéndose alterado en ambos ejemplos el orden de lo auténtico, quedando al final, un alma y un corazón troceados.

Planteándome este hecho precisaba obrar con la inteligencia de la sabia naturaleza, en ella se encontraba todo lo que es esencial, solo una cosa era necesaria, responder con naturalidad a la privilegiada naturaleza.

Por ello, si quería comprender la simetría de lo que es, y siempre será lo perfecto, debía calibrar al ruiseñor en su estado original, ya que su valor no se fundamenta en los elementos individualizados, sino en el conjunto total formado por su estructura, tanto física como espiritual, adquiriendo éste, su razón de ser, logrando así, una experiencia directa y no deformada de la realidad.

Para reflejar con su voz la figura del ruiseñor que baña y sombrea sus propiedades con la intensa luz del sol, se necesitaba más que un conocimiento artístico, el Musiquismo.

Era forzoso resolver y ordenar las distintas texturas de ambas materias, música y pintura, cuyos valores científicos y filosóficos no habían sido aún explorados conjuntamente, por consiguiente, debía analizar y recopilar estudios una y otra vez del diseño ejemplar que ofrecía serios argumentos de reflexión, sondeé en su esencia extraordinarias dimensiones de formas muy variadas, descubriendo a través de las leyes de la naturaleza la coexistencia de la audiovisualidad gráfica de lenguaje universal, que hasta ahora había estado dispersa dando el mensaje en fragmentos.

Basándome en los conocimientos de las reglas que rigen los sentidos y en las propiedades del objeto: forma-color-sonido, que a su vez están en razón directa con diversos aspectos del universo, entre ellos la luz y la perspectiva, logré hallar tras esta cosmografía la presencia inherente de la audición en el arte pictórico; que constituye una trinidad gráfica de lenguaje universal: la forma el color y el sonido.

La unidad gráfica de lenguaje universal, forma, color, sonido, existe y tiene cuerpo, esta realidad científica se materializa plasmándola en su territorio, es decir, sobre un soporte sólido, como por ejemplo: el lienzo.

La pintura su ciencia y su arte.

La ciencia es el conocimiento cierto, exacto y razonado de las cosas por sus principios y causas, este argumento categórico denota, que el arte pictórico está falto de conocimientos, ya que no contiene dentro de su territorio estático, parte de su mismo proceso, es decir, uno de sus elementos gráficos fundamentales, el sonido.

Y si realismo es todo aquello que más se acerca a la realidad, en tal caso, toda aquella pintura realista donde no esté justificado el silencio, no cumple con el concepto realismo, y sería más lógico llamarle, pintura parcialmente realista, ya que esta, solo ha contado con parte de lo existente.

Y así mismo ocurre con los estilos, modas, tendencias, teorías, en fin; con el arte pictórico en general, pues toda obra donde la ausencia del sonido no tenga una explicación razonada, demuestra, que estas realizaciones no alcanzan los conocimientos de la sabiduría gráfica, ya que carecen de lo que antes creíase no existía materia alguna: el sonido pictórico.

El fenómeno artístico gráfico: Sus principios y causas.

La forma, el color y el sonido; no son estilos, modas, tendencias etc... son los atributos inmanentes del objeto natural, y por lo tanto ciencia, y es la propia ciencia la que da cabida para crear todos los movimientos del arte pictórico haciendo posible que las ideas del artista queden realizadas, de lo contrario sin estos principios y causas sería inviable construir el mundo del ingenio gráfico, debiendo tener en cuenta, que la abstención o separación de una de estas bases consustanciales perjudicaría el valor científico y formal del contenido de la obra.

Al artista pertenece la creación de su obra, y el sentido de independencia le permite alcanzar cotas de libertad y carácter aventurero, pero siempre, gobernado por la ciencia.

A lo largo de la historia el artista pintor ha reflejado en sus lienzos la parte gráfica que hasta ahora se conocía en el arte pictórico, la forma y el color, y ha interpretado con estas dos bases fundamentales en sus obras, realismo con la mitología y otras fantasías, ha logrado que estos dos componentes básicos adopten diversos estilos y modas, e incluso ha roto y distorsionado su armonía, pero nunca la ciencia, es decir, la forma y el color, han sido excluidos de su territorio.

La audiovisualidad gráfica compone físicamente en su terreno un proceso natural indivisible, recibiendo el sonido las mismas ordenes imparciales que la forma y el color, pudiendo el artista interpretar con el sonido en sus obras, realismo con la mitología y otras fantasías, logrando que esta base fundamental adopte diversos estilos y modas, e incluso romper y distorsionar su armonía, pero la ciencia, es decir, el sonido, nunca debe ser excluido de su territorio ni del vinculo original al que pertenece, la forma y el color.

Una obra pictórica razonada y sabiamente equilibrada inicia su desarrollo científicamente, es decir, con la unidad gráfica de lenguaje universal, forma, color, sonido, y desde las entrañas de esta trinidad científica partir hacia todo aquello que se quiera interpretar, sea realismo o tendencias modernistas, y si en el recorrido interpretativo nos encontramos con el silencio, como en la realidad, nos ajustaremos al silencio.

En la pintura hay color y forma entre pausas y silencios.

Los pueblos no solo se distinguen por sus formas y colores, también tienen voz.

Con el descubrimiento de la Audición en el arte pictórico, podemos transmitir al mundo a través de la unidad gráfica los paisajes y monumentos de un pueblo junto con su riqueza cultural auditiva de lenguaje universal, enmarcando unidos como en la realidad los brillantes valores audiovisuales de las glorias de un país, revelando con la mayor plenitud su cultura y personalidad, haciendo posible su entendimiento a nivel mundial, ofreciendo recientes conductos científicos al presente, y dejando expresivos testimonios para la historia.

Con el Musiquismo no se trata únicamente de plasmar la naturaleza tal como se ofrece a los ojos, sino recurrir a los demás órganos sensoriales para reproducir con los pinceles, el mundo tal como se ve y se oye, y dar así de él, una representación tan verdadera como amplia.

Es fascinante haber podido retornar al antiguo imperio pictórico, pero con la adquisición de otro entendimiento sensorial, la audición, consiguiendo que la mente procure referir la suma total de los sentidos.

En una obra visual gráfica,, la mente elabora las formas estáticas para imaginarlas en movimiento, ya que,estas formas no pueden conocerse en movilidad. En una obra audiovisual gráfica, la mente elabora la notación musical no solo para imaginar su música, sino que esta puede conocerse y entonarse. Esto demuestra, que la forma, el color y el sonido; se obligan, se complementan y equilibran, para posibilitar y ampliar el mensaje a los indesligables órganos sensoriales.

Desde que descubrí la audición en el arte pictórico en el año 1986 y de acuerdo con los preceptos de la naturaleza, es razón, que mientras exista la audiovisualidad gráfica de lenguaje universal, forma-color-sonido, esta quede indivisa, pues sus componentes deben funcionar entre sí, para obtener una construcción más extensa y armoniosa de los aspectos del mundo,el excluir uno de estos componentes de su estructura,deja a esta, desprovista de la unidad, disminuye su valor e interrumpe el curso de la ley universal, causando el efecto primario de suspender alguno de los sentidos.

Por lo tanto tuve que proceder según las reglas, y exigí incorporar a mis obras pictóricas en acorde cromático, el timbre musical, siendo la unidad gráfica de lenguaje universal, forma-color-sonido,portadora del desarrollo por ser un derecho que reclaman los sentidos, producto de una sociedad en proceso evolutivo.

Por todo lo dicho, se hace preciso enumerar que existe, la unidad universal, la unidad de los órganos sensoriales, la incesante búsqueda de los eruditos por conseguir la unidad, y existe aunque este dividida durante siglos, la unidad gráfica de lenguaje universal, forma-color-sonido, que es por sus principios, conocimiento científico.

La justa razón está en las reglas, pues jamás se dividió de la majestuosa creación, ni conjunto ni unidad de su infinita colección.

Ciertamente comprendí que no existe elemento sin su correspondencia razonable y no hay correspondencia razonable, donde no hay unidad.

Debido a la amplitud de su contexto, el musiquismo tiene múltiples manifestaciones y derivados, entre ellos: unisocromática , triescala dimensional, solmiplástica, solminatural, etc…

La parte visual y auditiva de la naturaleza, la expresan artísticamente los pintores y músicos por sistema gráfico, que permite prolongarse en el tiempo.

Desde tiempos muy remotos hemos podido tener una historia del encanto visible del mundo, gracias a los documentos gráficos que nuestros antepasados nos han ido legando, sin embargo, no podemos plantearnos de tiempos remotos una historia gráfica de la belleza consonántica, ya que la notación musical llegó milenios más tarde, introduciendo Guido d´Arezzo el uso de la solmisación (hacia 990-1050).

Como podemos ver en la historia, la pintura y la música, estas dos genialidades artísticas durante siglos han sido independientes dentro del mundo gráfico. Ambas materias gráficas de lenguaje universal no habían sido investigadas conjuntamente, por ello, cuando la música y la pintura han coincidido en algún cuadro sólo nos han dado de estas interpretaciones información sobre la forma y el color, ya que, de lo que representa el sonido gráfico en el lienzo y de su valor científico, no hay escritos que nos comuniquen sus conocimientos y reglas, pues tanto el creador de la obra como el espectador no nos dejaron de esta coincidencia artística música y pintura, explicación científica alguna.

El musiquismo es la fusión completa de dos materias artísticas, plástica y tónica, proporcionadamente enlazadas formando paisajes etc… con composiciones musicales, interpretando la escena del cuadro con la melodía, dando lugar al lenguaje pictórico-musical.

En una exposición pictórico musical el espectador puede conocer mentalmente la melodía que contiene cada cuadro sin necesidad de tener que oírla a través de instrumentos musicales.

El lenguaje hablado puede trasladarse al papel mediante un sistema de signos: la escritura.

La música también tiene un sistema de signos para trasladar los sonidos al papel: la notación musical.

A través de la escritura podemos conocer por vía oral o mentalmente la historia que contiene un libro.

Lo mismo sucede con la notación musical, a través de ella, podemos conocer por vía oral o mentalmente la melodía que contiene una partitura.

EL DUENDE PICTÓRICO-MUSICAL HA DESPERTADO.


(Explicación científica de la Audición en el arte pictórico descubierta por Elo Grieguez. Texto inscrito en el Ministerio de Educación y Cultura, Registro de la Propiedad Intelectual)